miércoles, 5 de diciembre de 2007

Ese niño que voló...

Lo vi y me gustó "altiro". Nada de mino ni tampoco con aires de metrosexual. Es un chico real, de carne y hueso, más bien silencioso y de gran energía luminosa. Enredado con una "cola vieja" no supo, no pudo, y prefirió volar más allá de la cordillera... de cuando en cuando hay noticias de él, de su vida allende los Andes, y creo que está bien, viviendo con su madre y muy cerca de un "pololo" que seguro debe bailar tango. Hubo varias miradas cómplices entre ambos, más de un roce provocador y señales muy claras de que si hubiese querido muchas cosas hubiesen pasado, pero la "cola vieja" era su sombra y su pesadilla... mejor que haya cruzado ese muro inmenso con nieve y glaciares para "limpiarse" de esa situación que no merecía. Que le vaya bien, muy bien...

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