jueves, 27 de diciembre de 2007

Mi mejor regalo de Navidad

Nos encontramos. Un dìa antes de Nochebuena. Fue un "accidente" y me estremeció el alma. Caía ya la tarde en ambos pudimos volver a cruzar nuestras miradas y enredarnos en el afecto. Se lo dije, tal cual: Son las paradojas de la vida... y para mí un gran regalo de Navidad pues pude - una vez más y muy brevemente- abrazarlo sintiendo cómo mi corazoncito de niño (así lo describió un terapeuta) se agitaba de profunda emoción. Fue lindo, extraño, potente y "ojalá" - como me dijo él- haya servido para cambiar la imagen de la Navidad anterior en la que ambos vivimos talvez uno de los momentos más tristes de nuestras existencias (mi dolor en aquel momento fue indescriptible, y él lo sabe). Así como apareció se fue, deshaciendo lo andado y perdiendo sus pasos entre el tumulto de gente que convulsionaba entre carreras por adquirir los últimos regalos para los suyos. "Ojalá" haya sido muy feliz junto a los suyos; que su carita se haya iluminado cada vez que un nuevo regalo llegaba hasta sus manos, que el afecto - que sé tuvo a raudales- haya colmado su alma y rebalsado su corazón de ángel salvador. Se lo merece. "Ojalá" se haya detenido, aunque fuese un segundo, para pensar en mí. Yo lo hice. Lo hago siempre. ¡Feliz Navidad para todos los enamorados de la tierra!

martes, 18 de diciembre de 2007

Mensaje previo a Navidad...

Es realmente bien fuerte el olvido. Nada pasa. No hay señales. El alma permanece desnuda y estas fechas calan hondo pues el silencio es demasiado doloroso. El esfuerzo resulta inútil y desgastador pues el paisaje sigue siendo un desierto en el cual el vacío se hace inmenso. Nada alcanza, ni siquiera las palabras de afecto. Pero, aunque no haya respuestas ni eco, sigo aquí y - al menos yo- nunca le fallaré. Seguiré atento, soñando, creyendo, inventando y volando lejos - muy lejos- con mi imaginación y la potencia que aún me permite este corazón enamorado. Puede que en eso sea un soberano "imbécil", pero es parte de mi promesa y no voy a claudicar. La lucha es de por vida... nada hay en mí que él no conosca, nada, absolutamente nada; no tengo dobleces y sigo siendo el mismo niño-grande que un día le ofreció el pecho como refugio y que estuvo siempre, y que seguirá estando, pese a la distancia, pues él ya lo sabe: sólo tiene que abrir la ventana cualquier noche y buscarme allí en el cielo, o bien tenderse bajo el sol y sentir el calorcito que se desprende de mi corazón iluminado... los rayos invisibles son mis dedos que acarician su piel, el viento que mueve su pelo son mis manos que juguetean con su cabello, el sonido de las hojas es el rumor de mi voz que se replica por todos lados. Sé que me siente y que no me ha olvidado... es imposible que eso ocurra, aunque pasen millones de años. Nuestras almas se encuentran en secreto, cual integrantes de una tribu misteriosa que sólo él y yo formamos, eternos, y siempre es lo mismo: volvemos a ser tan felices como lo fuimos mientras nuestros cuerpos se fundían en medio de frisaduras para muchos prohibidas. Mi energía, mi corazón, mi luz y mi alma viajan cada noche, surcan el espacio infinito y llegan hasta él para depositarse justo en medio de su espíritu de Principito del cosmos. Somos uno y eso es indestructible. En estas fechas lo extraño, más que ayer y de seguro mucho menos que mañana. Quiero que sonría con ganas y sea un mensajero del amor durante toda nuestra existencia. Es un ángel que me acompañó y me salvó. Gracias, mil veces gracias.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Palabras que no se olvidan...

Voy a ser súper honesto. He llorado mucho en estos días de diciembre pues lo he comenzado a extrañar enormemente (tal vez nunca he dejado de hacerlo). Mi Psicoterapeuta me dice que toda esta inmensa pena y nostalgia que siento por su ausencia - y que no he podido superar- me ha hecho retroceder tanto en el trabajo que he tenido con él como también ha incidido enormemente en el fracaso de la primera batalla que orgánicamente estoy dando en contra del veneno que me está matando. Y es que mi corazón se resiste a los consejos y no puedo, de verdad que no puedo, desprenderme de su imagen inmensa. ¿Soy más honesto todavía?... aún lo amo y creo que lo recibiría de vuelta "sin hablar" (como le dije en los momentos en los que él me pidió "tiempo"). Ese sería un gran regalo de la vida, pero es altamente improbable que ocurra pues tal vez no lo meresco.
Estuve re leyendo sus mensajitos - esos que un día escribió para mí en silencio- y quiero rescatar a continuación uno que escribió un 10/6, cuando recién cumplimos tres meses de bella relación. Dice así:
"Güatón:
Pensaba en algo simple y no muy complicado de escribir, y sólo llegaron como 1 millón de ideas y todas se resumían en "gracias" por tres meses fabulosos que me has entregado.
Es cierto que hemos peliado y discutido, pero creo que esa es la ciencia de toda relación; y lo más importante, hay mucha confianza; espero que eso no se pierda, todo lo contrario, que crezca día a día.
También te quiero dar las gracias por tener paciencia y estar en las buenas y en las malas, quiero que de ahora en adelante sean más buenas que malas y sigamos caminando juntos en lo que el destino nos tenga escrito.
Quiero que sepas que estoy muy orgulloso de ti, y que siempre te apoyaré en la decisión (es) que tomes.
Te amo, y aunque muchas veces no te guste escucharlo, te lo sigo diciendo...
TE A-M-O
... Así soy."
Por todo: Lo extraño. Lo necesito. Me hace muuucha falta. Estoy sumido en la nostalgia y en la soledad inmensa. Sigo esperando. Y sigo creyendo (¿existirán los milagros?... yo quiero que ocurra uno).

domingo, 9 de diciembre de 2007

Ese camino inevitable...

Bueno, es el karma o el camino que está escrito. Dicen los más místicos que uno escoge concientemente todo el "Plan de Vida" (hasta con segundos de vida inclusive) el cual tiene que ver con necesidades o experiencias que deseamos enfrentar... que la reencarnación, por lo tanto, existe y que puede ocurrir indistintamente en cuerpo de hombre o mujer. Por eso, a la hora de nacer los dioses (o "Dios") te hacen beber lo que se denomina "las aguas del olvido" para no experimentar traumas ni choques con la nueva "realidad". Así se explica también que todo aquello que nos ocurre es directamente proporcional a nuestra capacidad de aguante. Pero también es muy concreto que en algunos casos los giros de la vida pueden ser inmensamente dolorosos e inesperados, impensados y absolutamente desestabilizadores. Pero - como sea- hay que mantenerse en el viaje, por más feroz que sea el embate de los hechos o circunstancias.
Yo, por ejemplo, no quería. Nunca lo imaginé ni lo esperaba. Pero aquel alma que se había fundido con la mía en una senergía de amor universal (que va más allá del encuentro carnal) decidió dejarme, volar fuera de mi pecho (que fue su refugio durante muchos años) y posarse en el fondo de otros ojos... eso me desarmó, me llevó a la muerte experimentando el máximo dolor que un ser humano puede enfrentar (no miento cuando digo que las piernas me fallaban y que varias veces caí al suelo profundamente abatido). Ha sido un tránsito obligado por los vaivenes que generan las emociones encontradas. A menudo lloro su ausencia, pues todavía no me acostumbro al vacío que dejó en mí. Extraño su sonrisa, su aroma, su cabello revuelto al despertar en las mañanas, su piel erizada de placer, sus ojos intensos, su voz que calmaba mis tormentas internas. Fue tan intensa nuestra historia que aún no entiendo muy bien su alejamiento... nunca me dijo claramente nada de lo que le ocurría y simplemente - de un segundo a otro- ya no estaba más. Terrible. Desolador.
Hoy puedo decir que - pese a todo el derrumbe existencial- tan sólo quiero, sueño y ruego para que su sonrisa y energía no se apague, que pueda volar muy alto y ser inmensamente feliz. Ello aunque yo muera de amor por él y viva el resto de mi existencia en la más incomprensible soledad.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Feliz Cumpleaños Principito!!!

Fue el primero de muchos otros. Estuve todo el día con su imagen clavada en mi mente. Caminaba por la Macrociudad y la emoción era inmensa al saberlo lejos, ajeno, con otro y su familia. En fin. Este 03 de diciembre fue "extraño" pues luego de un montón de años (casi una vida) no pude abrazarlo para desearle feliz cumpleaños. Para que supiera que no lo había 0olvidado, que estaba pensando en él, que esa fecha será parte de los momentos más simbólicos del resto de mi vida; para reiterarle que en mí solamente hay agradecimiento por los innumerables momentos de amor compartidos (pese a que su partida ha significado, en lo concreto, el comienzo de mi muerte... o tal vez morí y renací)... para ello le envié nuevamente una tarjetita virtual animada, que sé que leyó. Bueno, todavía hay tristesa en mi interior por su ausencia perenne. Creo que lo extrañaré "para siempre".

Ese niño que voló...

Lo vi y me gustó "altiro". Nada de mino ni tampoco con aires de metrosexual. Es un chico real, de carne y hueso, más bien silencioso y de gran energía luminosa. Enredado con una "cola vieja" no supo, no pudo, y prefirió volar más allá de la cordillera... de cuando en cuando hay noticias de él, de su vida allende los Andes, y creo que está bien, viviendo con su madre y muy cerca de un "pololo" que seguro debe bailar tango. Hubo varias miradas cómplices entre ambos, más de un roce provocador y señales muy claras de que si hubiese querido muchas cosas hubiesen pasado, pero la "cola vieja" era su sombra y su pesadilla... mejor que haya cruzado ese muro inmenso con nieve y glaciares para "limpiarse" de esa situación que no merecía. Que le vaya bien, muy bien...

Chicos con un "No sé qué"... bocaditos para mí.

El fin de semana estuve en Macrociudad, capital de País Cordillera, en un encuentro nacional de personas como yo. Bacán. Potente. Éramos muchos, más de 500, y hubo de todo un poco. Mucha fiesta, visita a bares, varias copas de Absolut, alguna caipirinha, vida de hotel, traslados en avión y por supuesto cantidades industriales de información y afecto (eso era lo esencial del Encuentro). Entre charla y charla, plenarias, aperturas y clausuras, hubo tiempo de socializar y de "coquetear" con algunos de los asistentes. Busqué y busqué algunos candidatos, pero sólo logré dos fotografías: Mauri, el mejor de todos los de mi grupo, eso sin duda... y la imagen "robada" de un actor "Positivamente Positivo" ( o sea entero "positivo") que se llama Crhistian y que me regaló un buen tiempo y afecto... Se los presento a continuación: