viernes, 14 de septiembre de 2007

En la cumbre Huachaca de Temuco...

Para ahogar con algo de algarabía mi afectación y drama, para idiotizarme un poco - como los hueones de la Tele, aunque no todos- fui el otro día a la "Cumbre Huachaca" o "Fiesta Huachaca" que organizó el Partido Comunista en Temuco y que tuvo al menos dos ambientes; uno era la cocina del lugar, grande y bien iluminada, con mesones para que los comenzales compartieran (aunque la mayoría estaba de pie en distintas partes)... allí se respiraba Canto Nuevo (onda Víctor Jara, Pato Mahns, Quilapayún, Inti Illimani)... o sea, jippie-jippie, lana, con espíritu de protesta urbana y ansias de libertad.
El segundo ambiente del lugar era el Gran Salón,; allí estaba la fiesta, el baile, el escenario y la banda de músicos con ritmos Texmex... hablé con el organizador y le dije que quería compartir - en el escenario de la reunión "Huachaca"- algo de poesía... y pude hacerlo (como "atención" por mi performance artística me regalaron un litro de cerveza Cristal y una empanada de horno, también hubo aplausos de los asistentes que escucharon). Dí lectura a dos textos escritos por un poeta de Chillán que forman parte de una Antología de Poetas Universitarios de 1956... el autor se llama Sergio Hernández, egresado de la Asignatura de Castellano del Instituto Pedagógico (U. de Ch.), que nació en el año 1931. Los escogí porque tienen mucho que ver con mi mundo interno en estos momentos y he querido que tú también los conoscas, por eso los transcribo aquí. Al comenzar mi lectura dije esa noche que invitaba a todos los presentes a cambiar las dinámicas de las conversaciones para lograr construir un Civilización nueva, ello en el entendido de que "conversar" significa en Latín "Dar vueltas juntos"... y al cerrar dije que era bueno que alguien gritara esa noche en la Cumbre: ¡Que viva el Amor!... Lee los poemas y nunca dejes de sonreir. Te amo:
Está bien
Está bien
Está bien
Todo está bien
Sólo que el hambre mata niños
y en la oscura humedad
crecen los muertos
Y sin embargo
Está bien todo
Y es grato haber llorado entre cipreses,
embriagarse de tiempo,
refrescar con amigos y cerveza
las blancas noches de verano,
anclar el corazón en algún puerto,
Incorporrar un poco de sol
Al alma que habitamos,
Entretejer de amor
Las noches y los días
Y sobre todo pensar
Que aún pertenecemos
A esa pequeña parte de la muerte
que hemos llamado vida.
Luces
Gente del mundo,
Oh enorme y ciega tribu
De gitanos en fuga,
Desarticulado archipiélago
donde el dolor aterriza
Y las alegrías se remontan.
Es preciso que unamos nuestras islas
Aunque sea con un mar
Creado por nuestro propio llanto.
Es posible que el sol
Sea el imponente ojo de Dios
Que busca al hombre.
Digamos juntos:
Aquí estamos.
Disipemos las brumas,
Destruyamos las bombas
Y que de nuevo
Y para siempre
Las estrellas caigan,
Triturando
Nuestras sombras.

No hay comentarios: