Camino por las calles viendo los árboles florecidos y mucho más luz en todos los rincones. Te sueño en cada esquina, caminando a mí encuentro, como siempre, dando pasos alegres con esa forma tan particular que tú tienes. Tus ojitos fijos en los míos, acercándonos sin restricciones y olvidando el mundo que nos rodea. Era feliz, muy feliz, a tu lado. No sé cómo no pudiste darte cuenta de lo muuucho que te amo y de lo plenamente dispuesto que siempre he estado para viajar hasta el fin de los tiempos por ti. Provocaste en mi emociones profundas e indelebles, logrando que venciera mis miedos y te abrazara con ganas... tu sonrisa y tus brazos siempre fueron mi mejor premio, y si a eso le agregabas un beso enamorado ¡Todo era perfecto!
Hoy te busco y me duele demasiado tu ausencia... los colores de allá afuera no logran impulsar mis ganas... esta nueva primavera me lastima. Quiero, de verdad que quiero, sentir tus manos suaves acariciando mi cabello, tus labios rozando los míos y tu cuerpo cobijando mi humanidad débil y lastimada.
¿Qué pasó Amor de mi vida?... ¿dónde quedaron esos días felices en los que yo para ti era suficiente?... ¿qué fue lo que hice taaan mal como para merecer tu desprecio eterno?... ¿dime, mi niño precioso, porqué hoy sufro así por no tenerte? Son preguntas que no logro responder. Pero sé que al menos tú llegarás muy alto, que serás un hombre entero y feliz, porque ya eres un ser humano maravilloso.
Ruego tu perdón, sueño tu regreso, para amarte en un tiempo nuevo sin espinas... si eso no ocurre, al menos déjame sentir que no me odias enviándome una señal. Recuérdame con cariño Principito, soy tu rosa y me haz domesticado para siempre. Y agradezco - pese a la tragedia que hoy enfrento- que esa noche de marzo nuestras miradas se encontraran... mi amor por ti es más fuerte que todo el mal del universo.
Entra y sale cuando quieras de mi pecho... seré tu refugio eternamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario