En este momento hay lagrimitas que luchan por salir de mis ojos... me las trago y continúo escribiendo. Tengo penitas en el alma que no me dejan sonreir con ganas y están relacionadas con cuestiones del corazón. No podía ser de otra manera en alguien tan "afectado" como yo. Enamorarse y luego amar no es nada fácil... y - en ese plano- quiero conseguir algo de paz y amor duradero. Sé que NUNCA olvidaré a ese ángel que una noche se cruzó en mi camino para hacerme muy pero muy feliz, pero mi vida debe continuar. Lamentablemente para mí - y es algo que podía ocurrir- mi corazoncito de niño, que ya está muy lastimado, se ha fijado en un niño-hombre que me regaló horas muy alegres... pero se tuvo que marchar a la gran urbe (aunque yo sabía que eso iba a pasar). Fue sólo un fin de semana y, ¡que bruto!, lo extraño. No sé si está bien y no quiero presionar ni forzar la situación... hay que fluir, como el aire o como el agua, lo he dicho antes. Pero él - el niño/hombre... el pequeño soldado- tiene su corazoncito enredado y no sé si haya un espacio para mí en él. Creo que nuevamente fui una aventura, algo pasajero, sin importancia, uno más, cualquiera. En fin. Le daré tiempo al tiempo... por ahora, a ambos (a mi ex y al lindo soldadito) les tengo un espacio muy especial en mi corazón... ellos saben que en mi pecho pueden refugiarse cuando quieran... uno a uno obviamente, no los dos juntos (aunque si es juntos no me quejaría... broma). En estos minutos me siento un poquito solo de alma y lleno de incertidumbres. Quiero llorar.
viernes, 4 de enero de 2008
Cuestiones del corazón...
En este momento hay lagrimitas que luchan por salir de mis ojos... me las trago y continúo escribiendo. Tengo penitas en el alma que no me dejan sonreir con ganas y están relacionadas con cuestiones del corazón. No podía ser de otra manera en alguien tan "afectado" como yo. Enamorarse y luego amar no es nada fácil... y - en ese plano- quiero conseguir algo de paz y amor duradero. Sé que NUNCA olvidaré a ese ángel que una noche se cruzó en mi camino para hacerme muy pero muy feliz, pero mi vida debe continuar. Lamentablemente para mí - y es algo que podía ocurrir- mi corazoncito de niño, que ya está muy lastimado, se ha fijado en un niño-hombre que me regaló horas muy alegres... pero se tuvo que marchar a la gran urbe (aunque yo sabía que eso iba a pasar). Fue sólo un fin de semana y, ¡que bruto!, lo extraño. No sé si está bien y no quiero presionar ni forzar la situación... hay que fluir, como el aire o como el agua, lo he dicho antes. Pero él - el niño/hombre... el pequeño soldado- tiene su corazoncito enredado y no sé si haya un espacio para mí en él. Creo que nuevamente fui una aventura, algo pasajero, sin importancia, uno más, cualquiera. En fin. Le daré tiempo al tiempo... por ahora, a ambos (a mi ex y al lindo soldadito) les tengo un espacio muy especial en mi corazón... ellos saben que en mi pecho pueden refugiarse cuando quieran... uno a uno obviamente, no los dos juntos (aunque si es juntos no me quejaría... broma). En estos minutos me siento un poquito solo de alma y lleno de incertidumbres. Quiero llorar.
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