Cuando por las noches mires al cielo, al pensar que en cada una de aquellas estrellas estoy yo riendo, será para ti como si todas las estrellas riesen. ¡Tú sólo tendrás estrellas que saben reir!... Cuando te hayas consolado (siempre se consuela uno) estarás contento de haberme conocido... Algunas veces abrirás tu ventana sólo por placer y tus amigos quedarán asombrados de verte reir mirando al cielo. Tu les explicarás: "Las estrellas me hacen reir siempre"... Será como si en vez de estrellas, te hubiese dado multitud de cascabelitos que saben reir...
El Principito. Capítulo XXVI.
Bueno. Mientras espero, sigo con mis divagaciones. He querido rescatar las palabras de despedida de El Principito de esta tierra (antes de abandonar su cuerpo para viajar hasta su asteroide de regreso) porque es el mejor regalo que se me ocurre que podemos dejar a quienes amamos cuando debamos emprender ese mismo viaje por el infinito cósmico. Yo le regalo esa "multitud de cascabelitos" a todos aquellos que me obsequiaron afecto y me enseñaron a ver las cosas buenas y malas de esta vida... a mi madre, hermano, abuela, algunos otros familiares, más de un maestro, muy poquitos amigos y muchos conocidos que han formado parte de mi ruta... y- muy especialmente- le regalo el cielo a él, que me regaló los años más hermosos que he tenido hasta ahora. Cada vez que vean la luz de las estrellas en el cielo - todas las noches si quieren- yo estaré ahí riendo con ustedes... recuérdenme siempre con cariño y por favor siéntanse alegres de haberme conocido. Se los pido hoy que he perdido la primera batalla.
Leyendo la Epístola I a los Corintios escrita por San Pablo, he podido comprobar que entre sus mensajes establece claramente que "hay cuerpos celestes y cuerpos terrestres, y uno es el resplandor de los cuerpos celestes y el otro el de los terrestres. Uno es el resplandor del sol, otro el de la luna y otro el de las estrellas, y una estrella se diferencia de otra en el resplandor..." . También sostiene, algunos versículos más adelante, que "Se siembra cuerpo animal y se levanta un cuerpo espiritual. Pues si hay un cuerpo animal, también lo hay espiritual. Que por eso está escrito: El primer hombre, Adán, fue hecho alma viviente; el último Adán, espíritu vivificante. Pero no es primero lo espiritual, si no lo animal, después lo espiritual. El primer hombre fue de la tierra, terreno; el segundo fue del cielo". Dice San Pablo que "la muerte ha sido sorbida por la victoria. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está, muerte, tu aguijón?".
Finalmente, les invito en este posteo a escuchar y ver un video del año 1979, del cantautor chileno Fernando Ubiergo... ojalá que lo disfruten. Véanlo en:
http://www.youtube.com/watch?v=HcH69MKu1FQ
1 comentario:
Tus archivos quedaron en el computador de maldado. tienes su fono, él no tiene el tuyo (lo tiene el ratero santiaguino).
¿qué más decir?
vuelve con él mañana. y cásate con la mujer de eilers.
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